8/14/2010

Yo, guerrero

I

Anoche la luna no salio, las estrellas se me escondieron, y
El vino estuvo presente junto al caviar, pero yo solo saboree la sangre;
El comienzo de un pacto con las cortaduras de soledad
Que no necesariamente deseo pero definitivamente necesito para sobrevivir.

Nada en mi cabeza fluye, solo la maldad –que desagradable-.
La energía abunda en mis sistemas. Camina, trota y corre
Pero no existe fuga, no hay plan perfecto así que busco en mi prepucio.
Escapó algo de vitalidad pero yo sigo igual de solo.

El frío aprovecho la ausencia de calor para visitarme,
Empecé a cerrarle las puertas; no lo hice debido a mi soledad,
Pensé necesitaba las voces babilónicas de arriba,
Quería sentir el calor de un alma sin cuerpo apretandome la mano.

II

La maldad empieza a desaparecer frente a la debilidad,
Ahora somos solo sangre, frío, acobijo, soledad y yo.
Las lágrimas vienen y van, a veces con fuerza a veces avergonzadas.
Yo solo me asfixio con el alrededor esperando a mis ángeles, mi gente.

-Por favor no me dejen solo, por favor-
Mis ruegos se asimilaban a los de Adam frente a Jehová
Tras sentir la vergüenza de su desnudez: fruto del bien y el mal.
-Por favor ángeles, por favor fantasmas, por favor Dios no me dejen solo-

III

Los acompañantes hicieron presencia en mis sueños con algo de conciencia;
Ya la soledad no es tan agresiva, ya suenan melodías
Pero las voces a través de la modernidad solo confirman mi pacto,
Y recordé que mientras este en un cuerpo, solo yo
Solo yo tendré que hacer y deshacer, solo yo,
Solo yo encuentro la felicidad en la compañía inexistente, solo yo,
Solo yo encontrare la felicidad, solo yo y este mundo,
Solo yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario