4/27/2010

Ala.

ALA.

4/26/2010

Al final de la tercera

El sueño sube las palmeras,
se filtra entre los cocos, que
como no es de costumbre
su pelaje es solo superior.

Llovían vidrios iluminados,
la cuenta de luz dolía:
¡No hay aspirina!, -Dolía-.

Se varía el camino alterno,
ahora veo que dormir no es mi sueño,
puesto que para poder soñar
el coco a su palmera ha de regresar.

Un loco elevado


La elevación no se comparte,
se experimenta conjuntamente;
pero la locura no se comparte.

Ella dijo que es para compartir,
los saltos de vomito sí, pero lo mío:
Espero también; -más no-.

No confundas café con verde,
uno es de locos y el otro de elevados.
(...)
Se despide el loco elevado.