1/30/2010

Un trazo en mi hipotalamo

No solo es colores en la oscuridad, es también mi receptor de aromas, la ventilación de mi sentir.

Imagen con escazas sonrisas físicas; una entrañable expresión única; y el reflejo de mis sentimientos en infantiles trazos, son [NO SOLAMENTE] el final de un momento de frenesí, que con caballerosidad me permite sentir la constancia de sus promesas -Haciendo mi última linea eterna-.

Arriba la acompañan dos pequeños ojos, un escalón más abajo se encuentra el identificador de mi amor, el mismo que cubre con las sombras del sol a su mensajera de sabiduría que no solo me educa, sino que me seduce para que su imagen no tenga final en este papel; mi papel.

-No pretendo que entiendan a mi catalizador de sentimientos, solo quiero dejar a recordar que si existió-.

¡Al agua del manicomio!



Recuerdo todavía cuando mi madre me advertía que sino controlaba mi locura me convertiría en pez.

Miedo Craneal

Los huesos no son solo terroríficos; siempre
sin piedad rechazamos las vigas de nuestro propio ser,
comida, imagenes, periódicos y mentiras
En todo rechazamos la naturaleza del ayer.

Nuestro miedo asusta,
veo en mis memorias de víctima que
El temor siempre es doble. [MÍNIMO]

Miedo, miedo, miedo
El ser humano vive por y para temer
y nunca nos damos cuenta de cuanto
temor tememos temer sin visualizar que
temiendo el temer creamos temor en los que tememos.

Tengo miedo de sus ojos, puesto que no quiero que el temor
que crea mis letras asuste mas a esta pobre calavera.